Vuelvo hoy a tomar el tranvía 26 para llegar desde el sur de Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, a la parada que me dejaba cerca de calle Entre Ríos 2366, entre La Paz y Viamonte. Un día de incertidumbres y temores cuando llegué por primera vez, sería marzo de 1958, a la Escuela Normal Nacional 3 de Rosario, para comenzar mi carrera de magisterio. No sabía lo trascendente que sería en mi vida esos cinco años que tenía por delante.
Nos conocimos con Herminio Baggini en los años `60 del siglo pasado, mientras ambos realizábamos programas de tango en Rosario. Nos hicimos cargo con la agencia Studio Simeoni como productora, del espacio que quedaba vacante los sábados la tarde en LT3 Radio Cerealista, donde se emitía la célebre Matinee del Tango de Miguel Domingo Aguiló, con la voz de Raúl Granados y guiones de un amigo mío, Félix Aleart. Nos reunimos y surgió La Trinchera del Tango, creada antes en Buenos Aires por este actor y difusor del tango de Laborde, Provincia de Córdoba, que tuvo relación con la radio en distintos lugares de Argentina
Insertaré la entrevista que hice a mi amigo Antonio Fenosa en 2010. Studio Simeoni estaba en Entre Ríos 473, casi esquina Urquiza. Cruzando la esquina por su diagonal y en la acera de Urquiza hacia Corrientes, primero estaba la casa donde nació Ernesto Che Guevara, tras otra propiedad, en el 1333 llegábamos al Garaje Fenosa. Conocí a Don Antonio, su padre, la madre, otros familiares. Una familia inmigrante catalana. Y él era por entonces Antoñito, con sangre de esos emprendedores tenaces
Era un automovilismo romántico, hecho con muchos esfuerzos y madrugadas preparando las “cupecitas” en esos talleres donde una peña o patrocinadores lugareños, más alguna gran marca a veces, conseguían “armar” un coche para representar a una ciudad o pueblo de las provincias argentinas, siendo la Provincia de Buenos Aires principal protagonista por corredores y circuitos.
He legido el verbo entrevistar pues corresponde a la mayoría de los casos con cantores de tango con quienes compartí momentos en el micrófono. En otros casos fue en escenarios, al presentarlos. El primer cantor que ví fue, con 7 años, Héctor Mauré en la Sociedad Italiana Guillermo Marconi de mi pueblo, General Baldissera.
Es de los muchos casos que venimos comentando en Argentina Mundo. Son los argentinos que han hecho sus carreras casi por completo fuera del país, que llegaron a Europa (como éste caso) o a otros destinos, siendo muy jóvenes. Recién sus nombres comienzan a sonar en Argentina cuando ya la fama los hace trascender. Estoy refiriéndome a Ernesto Bitetti a quien he entrevistado en varias oportunidades desde 2003.
Nos encontramos en 2009 con 
