
Nos dice Luis Leoni Ratto… «Así era la Buenos Aires antigua, donde nació el tango, ahora difundido desde Argentina y Uruguay por el mundo. El transporte de tracción a sangre dejaba huellas a su paso. Los caballos o las vacas del lechero dejaban sus necesidades en las calles y el barrendero como tarea higiénica debia recoger la «bosta» de los animales. A veces era risueño para nosotros los «purretes» ver a empeñosas amas de casa apurarse para recoger los desechos de los equinos de tiro ó astados para usarlos como abono natural en sus macetas de malvones, jazmines, calas y otras flores,de coloridos patios o balcones. Esto ante el enojo del servidor público que veia invadido su territorio. Por lo bajo se quejaba con alguna expresión de dialecto y alguna «porca…!»
Nuestro querido amigo Ramiro Montoya, de quien tengo tan gratos recuerdos cuando compartíamos redacción en Madrid, él dando forma a la revista Raíz Colombia y en mi caso, Raíz Argentina, en la primera década de este siglo, tiene firmados libros de distintas características.
A poco de llegar Elbio Martínez desde su Santa Isabel sureña, allí donde la Pampa Argentina está troceada en cuatro provincias, Santa Fe, Buenos Aires muy cercana, Córdoba y un poco más abajo, La Pampa, nos conocimos por amigos en común.
El Mausoleo del General Manuel Belgrano en Buenos Aires. Reeditamos este artículo de la revista “El Restaurador” que dirige el Dr. Norberto Jorge Chiviló en la Ciudad de General San Martín, Provincia de Buenos Aires, Argentina, Nº 22, del Año VI, Marzo 2012. Detrás del seudónimo de la firma está del director de la publicación
Conocí a quien diría que el albacea de Estela Martínez de Perón, ya viuda de Juan Domingo Perón, viviendo ella entonces en el Barrio de Chamartín, Madrid, dando su piso por el Oeste con el Parque de San Federico, para nosotros sería una plaza argentina. Lamento no recordar el nombre de este colaborador desde hacía años.
Allí está él, su alma, su razón de ser. Rosarino, tanguero y centralista, Roberto Fontanarrosa miraba la vida desde el atalaya del Café El Cairo, y asi es que la dejó escrachada para irse pero quedarse. Está en los libros, en cada recuadro de las tiras de Inodoro Pereyra y el inconfundible Mendieta. Siempre se acuerda de él un amigazo, Juanjo Minatel, que si quiere tanto a Rosario en parte se puede deber al Negro Fontanarrosa. Así nos contó estas cosas en su Rosas de Otoño…
Con el autor del libro «Una historia pueblerina» sí que podemos decir que nos conocemos de toda la vida.
Nuestro amigo 
Habían pasado ya seis años que ninguna autoridad ni funcionario español pisaran suelo argentino. Era el año 1816 y en la Tucumán se encontraban reunidos los representantes elegidos por el pueblo redactando la Constitución que proclamaría lo que era ya una realidad, que las Provincias Unidas del Río de la Plata, la futura Republica Argentina, eran una nueva nación, la primera en ser independiente de España en Suramérica.