
Nos dice Luis Leoni Ratto… «Así era la Buenos Aires antigua, donde nació el tango, ahora difundido desde Argentina y Uruguay por el mundo. El transporte de tracción a sangre dejaba huellas a su paso. Los caballos o las vacas del lechero dejaban sus necesidades en las calles y el barrendero como tarea higiénica debia recoger la «bosta» de los animales. A veces era risueño para nosotros los «purretes» ver a empeñosas amas de casa apurarse para recoger los desechos de los equinos de tiro ó astados para usarlos como abono natural en sus macetas de malvones, jazmines, calas y otras flores,de coloridos patios o balcones. Esto ante el enojo del servidor público que veia invadido su territorio. Por lo bajo se quejaba con alguna expresión de dialecto y alguna «porca…!»
Nuestro querido amigo Ramiro Montoya, de quien tengo tan gratos recuerdos cuando compartíamos redacción en Madrid, él dando forma a la revista Raíz Colombia y en mi caso, Raíz Argentina, en la primera década de este siglo, tiene firmados libros de distintas características.


Conocí a quien diría que el albacea de Estela Martínez de Perón, ya viuda de Juan Domingo Perón, viviendo ella entonces en el Barrio de Chamartín, Madrid, dando su piso por el Oeste con el Parque de San Federico, para nosotros sería una plaza argentina. Lamento no recordar el nombre de este colaborador desde hacía años.
Con el autor del libro «Una historia pueblerina» sí que podemos decir que nos conocemos de toda la vida.
Nuestro amigo 