
Claro, con esa costumbre de llamarles gallegos a todos los españoles en Argentina, los auténticos, por lo que fuera, se quedan sin identificar. Incluso percibo, partiendo de figuras históricas, que muchos no quisieron / no quieren que se los vincule, por sus ancentros o lugar de nacimiento, con Galicia.

Es uno de los muchos casos de chicos españoles que llegaron a vivir a Argentina. En el caso de
Cuando llegué a España en 1983 recién tuve conocimiento de ese hecho que ha diferenciado a Argentina del resto de países del mundo, en la postguerra civil española. Aquí mismo hemos relatado que quien firma los primeros acuerdos para el envío de comida a España fue el Dr. Ramón del Castillo durante su presidencia, apenas finalizada la contienda entre hermanos en esta península ibérica. Sin embargo fue durante el gobierno de Perón que se dio un gran impulso a ese acuerdo, que se mantuvo vigente hasta comienzo de los años `60.
Ahora ya es patrimonio nuestro en esas tierras rioplanteses, pero del popular plato italiano podemos decir que dos veces bajó del barco. La primera fue cuando la papa de las cumbres / pampas andinas llegó a Europa, donde se la llamó patata (España y donde la llevaron, Italia)- potato en las islas británicas – pomme de terre o simplemente pomme en Francia…
Muchas veces son esos vecinos de apellidos raros que no sabemos muy bien definir de donde vinieron y qué gran historia tienen detrás como pueblo. Es más, al vivir en Rosario he podido saber quienes eran los comerciante armenios dedicados al sector textil en la zona mayorista de la ciudad, con la calle San Luis como referencia, porque cada 24 de abril cerraban sus locales y veíamos en carteles la explicación: rendían homenaje a los muertos del genocidio armenio en 1909 por parte del Imperio Otomano de Turquía.
Conocí a quien diría que el albacea de Estela Martínez de Perón, ya viuda de Juan Domingo Perón, viviendo ella entonces en el Barrio de Chamartín, Madrid, dando su piso por el Oeste con el Parque de San Federico, para nosotros sería una plaza argentina. Lamento no recordar el nombre de este colaborador desde hacía años.
Esta historia comienza en Noviembre 2003. Asisto a una conferencia sobre
Nuestro amigo
Y la cosa nos llegá por una jugada a tres bandas sin hacer massé, en Madrid. Nuestro buen amigo y colega Ramiro Montoya, colombiano, que hace muchas y buenas cosas, nos acerca esta nota de la sección Cocina de la popular