
Vamos a iniciar un viaje por dos océanos y tres continentes. Pasaportes en mano, listos para viajar! Nos tenemos que situar en el Siglo XVII. A comienzos de aquellos años 1600 el señor feudal de Sendai, una ciudad del norte de Japón, fue el que encargó a su fiel samurái Hasekura que cruzara el mundo en barco para establecer un puente con los reyes de España.
La lectura de Yo, emigrante, libro que compila recuerdos de españoles que viven en Argentina que realizaron la profesora Beatriz Carballo Regueira y la colega locutora Alejandra Busto, ambas hijas de inmigrantes gallegos, nos ha llevado a bucear en el otro sentido, los argentinos emigrados. De distintas notas y comentarios hemos seleccionado partes que aquí pasan a formar un todo, tratando de encontrar las razones del camino emprendido, de la nueva vida encaminada, de las visitas a Argentina con distintas perspectivas de las cosas, de la etiqueta de Sudacas…
Ya hemos comentado cómo nos vamos encontrando los de Argentina que vivimos desperdigados por el mundo en la Provincia 25, con palabras, tradiciones, decires… que nos llegaron desde diferentes países y regiones. Al estar en España, nuestros encuentros con esos rasgos culturales son de por aquí. Así, ya hemos comentado
Eella misma es un poema, esa señora bien ama de casa que se asomaba en la pantalla de televisión y hacía del cocinar mucho más que preparar un plato. 

Esta nota se viene amasando desde hace mucho tiempo, pero la desarrollamos precisamente cuando un obispo argentino se ha identificado como Papa Francisco al ser elegido en el Cónclave del Vaticano el 13 de marzo 2013. El ahora San Juan Bosco, al que recordamos más como Don Bosco, como él habría querido seguramente identificarse, encauzó su obra a través de la Congregación San Francisco de Sales que fundara en 1859 en Turín, Italia. Su relación con el sur de Argentina es muy importante.
Muchas veces las cosas convergen. A Enrique Muiño lo recuerdo siempre, y aún más estando en Galicia, donde las señales de turismo me recuerdan los molinos harineros, que son muiños. Desde Buenos Aires, Argentina, me preguntaron sobre el lugar de nacimiento de don Enrique Muiño. Precisamente desde su cuna natal en Lendo, A Laracha, Provincia de A Coruña, me llega el libro `Enrique Muiño, el Gaucho Gallego´ (*) del lucense Manuel Curiel Hernández. Desde Vigo, este escrito en galego que espero haber traducido bien, apelando a mi incipiente portugués, que me envía Lois Pérez Leira, allí nacido pero de aporteñado hablar por criarse en Buenos Aires. Así lo ha facturado…
Por intermedio de Eduardo Sibilin nos llega de Rosario, Argentina, un interesante artículo enviado por Edgardo César Galante en el que el protagonista es Siro Alberto Comi, el argentino que ideó una manera a la criolla de pintar marcas en el cielo, con un chorro de nube artificial lanzado desde su avión especialmente adaptado. Vamos a centrarnos en la parte de la nota referida a la yerba mate Safac que tuvo tal éxito con esta publicidad, como para poner un avión al final del logotipo, que era el mismo que veíamos en el cielo. Esto comenta Edgardo César Galante…