
Casi a diario Carlos Sánchez nos regala a los amigos un poema. Así, a diario, nos emociona. Tal vez porque nació en un barrio como Parque Saavedra de Buenos Aires, tanguero y multiracial. Vio bailar el tango a Copes desde antes de ser Copes y tiene esa cadencia en el hablar que le llega a los escritos bien amasados para emocionar, hacer pensar, reflexionar. Tambien ha escrito novelas, relatos y cuentos.
Nos unen tantas cosas, a partirde nuestra italianidad, que no es extraño que su poesía me resulte familiar, como escuchada en la cocina de campo de mis nonni italiani. Gaspar, el padre de José Pedroni dejó obras suyas en las casas de su pueblo de Gálvez, provincia de Santa Fe, en la pampa de Argentina que él ha plasmado en `El nivel´ o `La plomada´. Mi padre, Miguel, en el pueblito cordobés nuestro, con rejas de hierro forjado. Pedroni nació un 21 de setiembre, yo soy del 22, ambos primaverales. Ha estudiado en Rosario donde además trabajó en diversas empresas, allí viví desde niño
