Facundo Madrid, guitarrista rosarino – Su primer libro

 

 

 

Rosario, una ciudad que siento mía, donde me formé y lo aprendí todo en comunicación, me tenía reservada una sorpresa más. Se trata de Facundo Madrid que nació cuando ya me había venido a España. Vamos a su encuentro. Si el saludo fuera real, me gustaría dárselo en El Popular de Pichincha, allá por Salta y Suipacha, que además el cartel se lo hizo mi amigo Fabio Prieto  que se marchó años atrás

 

 

 

¡Hola Facundo! Hago de cuenta que sí, nos sentamos en una mesa junto a la vidriera del Popular. Empecemos por el comienzo, nacimiento, padres, abuelos

¡Hola Eduardo! Soy rosarino, nacido en una familia de telefónicos. Primero viví en los FONAVIS que es el barrio de los telefónicos, en la calle Mendoza. Luego, como en el tango, nos fuimos al centro y recalamos finalmente en el barrio de Pichincha, que es en sí mismo tango


Cómo fue que te relacionaste con la música

Bueno, mi relación con la música fue muy temprana. Si bien no había ningún músico en la familia, desde chiquito escuchaba mucha música. Pero no toqué ningún instrumento hasta los 16 años cuando me regalaron mi primera guitarra eléctrica. En ese momento, como todos en nuestra generación, empecé tocando rock. Pero siempre tuve una mirada abierta gracias a mi primer profesor Gerardo Faniza. Por lo cual me anoté en la carrera de guitarra clásica en la UNR – Universidad Nacional de Rosario


¿Cómo te fuiste metiendo en el mundo del Tango? 

En paralelo iba a estudiar tango a la querida Casa del Tango con Martín Tessa y también cursos de jazz y otros estilos. Creo que seguir aprendiendo es una actitud muy linda. Al día de hoy sigo estudiando folclore y compartiendo música con el Maestro Marcelo Stenta


Eso ya como estudiante ¿En la niñez la llegada del tango y el folklore tuvieron algo que ver con tu hábitat familiar?

Así es. Viene de mis abuelos. Ambos eran unos grandes melómanos. Mi abuelo Lito, Rafael Madrid, podía identificar cualquier tango y por qué orquesta estaba interpretado. Mi abuelo Tito, Atilio Di Marco, amaba el folclore y llegó a conocer y hacerles regalos hechos por él, que era carpintero, a Yupanqui y Chazarreta. Los cito en el prólogo del libro La guitarra del Tango en Rosario porque creo que ellos guían mis pasos y es una forma de homenaje más que merecido. También les escribí un vals llamado Ayer


Quiero que me hables de tu libro, pero dime por dónde van tus derroteros profesionales ahora mismo…

Soy Licenciado de la UNR. En la Universidad volví a la querida Escuela de Música para brindar un seminario anual de cómo tocar tango. Es el tercer año consecutivo y los alumnos están muy entusiasmados de aprender sobre los estilos, cómo acompañar tangos y salir «a la cancha». En general a ese ámbito llegan por la gran influencia del genial Astor Piazzolla. Además estuve en grupos de tango como El quinteto de La Casa del Tango, el dúo Aureli-Madrid con el cual hicimos una gira por Uruguay y el Quinteto Furacero


Como no todo es tango en la vida…

Te cuento que abriendo los horizontes, toco también en una banda de música celta llamada Anam Keltoi y en otra de jazz llamada Siberianos justamente porque somos todos colegas que nos conocimos en La Siberia que es como llamamos a la escuela de música de la Universidad, un fresquete en invierno!


Seguro que el libro La guitarra del Tango en Rosario tiene alguna raíz, un origen…

Así es. Hice el curso de posgrado Contexto social y político en la historia del tango dictado por el historiador Gustavo Varela, que pertenece a FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Para completarlo tenía que hacer un artículo, una tesis.  Como guitarrista, fui investigando sobre los de Rosario. Comprobé que no había nada específico escrito y me parecía un tema novedoso y necesario. Lo que empezó por la música, me di cuenta que existía un entramado social mucho más amplio para abordar el tema. Por eso también cito también a los colectivos sociales que nuclean el tango y los lugares donde se toca. Nombro a los músicos que ya no están en la ciudad, que tuvieron proyección nacional o internacional


Veo, al hojearlo, que te adentraste más

Sí. Realicé un relevamiento de los grupos, la discografía y la bibliografía existentes, las letras de los tangos nuevos. Incluso he querido mencionar a  los luthieres, los medios de comunicación y estudios de grabación que influyen en definitiva como hacedores del tango de hoy en día


Siempre cuando hacíamos el programa en LT3 presumíamos del tango rosarino

Al que me he adentrado, en un capítulo más “técnico” si se quiere, donde hablo de los elementos del lenguaje tanguero que están presente en las obras de mis colegas. Y he añadido un capítulo que habla sobre tango, género y política, ya que siempre la cultura esta inmersa en un contexto social y político


Hubo un momento que viví, en la que desaparecieron las orquestas, los conjuntos estables de guitarra en la radio, los bailes en vivo en los clubes. Poco después me fui ¿Cómo puedes valorar estas últimas décadas tangueras en Rosario?

Te cuento que hacia los `90 se inició un renacimiento con agrupaciones como el Quinteto Camandulaje y la Orquesta Juvenil del Instituto del Profesorado de Música. En ese momento surge La Casa del Tango y su La Orquesta Escuela y que de ahí deriva el quinteto de guitarras. Nació con el nuevo siglo y es una institución clave en la formación de generaciones tangueras, integrando jóvenes músicos al género y creando espacios para su desarrollo. Recordemos que cerrando el siglo anterior, Rosario fue sede de la Quinta Cumbre Mundial del Tango en el 2000. Después llegaron la realización del Metropolitano de Tango en 2005 y para su difusión el programa de televisión Asunto Tango en 2009. He contado en el libro que han cerrado más de 60 lugares tangueros en los últimos años. En lo positivo, se han producido 128 trabajos discográficos en los últimos 30 años, de ellos 19 en pandemia


Tras este libro ¿Tienes pensado otro con Rosario como epicentro?

Sí, reuniendo partituras de guitarristas y autores rosarinos. Estoy contactando con familiares o amigos que puedan tenerlas para poder presentar la mayor colección posible


Facundo, recuerdo tu web oficial  y sé que queda mucho por recorrer, en cualquier momento volvemos a encontrarnos pero esta vez en el  Chinchibira ¿Sabes? El nombre recuerda una gaseosa que la tapa era una bolita engarzada con un anillo de metal. Después ya vinieron Crush y Bidú con la tapita que conocemos.

Cuando quieras Eduardo… un abrazo que hago volar hasta España

 

EDUARDO ALDISER / CAMBRILS, TARRAGONA – 2025