El Mausoleo del General Manuel Belgrano en Buenos Aires. Reeditamos este artículo de la revista “El Restaurador” que dirige el Dr. Norberto Jorge Chiviló en la Ciudad de General San Martín, Provincia de Buenos Aires, Argentina, Nº 22, del Año VI, Marzo 2012. Detrás del seudónimo de la firma está del director de la publicación
Conocí a quien diría que el albacea de Estela Martínez de Perón, ya viuda de Juan Domingo Perón, viviendo ella entonces en el Barrio de Chamartín, Madrid, dando su piso por el Oeste con el Parque de San Federico, para nosotros sería una plaza argentina. Lamento no recordar el nombre de este colaborador desde hacía años.
Allí está él, su alma, su razón de ser. Rosarino, tanguero y centralista, Roberto Fontanarrosa miraba la vida desde el atalaya del Café El Cairo, y asi es que la dejó escrachada para irse pero quedarse. Está en los libros, en cada recuadro de las tiras de Inodoro Pereyra y el inconfundible Mendieta. Siempre se acuerda de él un amigazo, Juanjo Minatel, que si quiere tanto a Rosario en parte se puede deber al Negro Fontanarrosa. Así nos contó estas cosas en su Rosas de Otoño…
Con el autor del libro «Una historia pueblerina» sí que podemos decir que nos conocemos de toda la vida.
Nuestro amigo 
Habían pasado ya seis años que ninguna autoridad ni funcionario español pisaran suelo argentino. Era el año 1816 y en la Tucumán se encontraban reunidos los representantes elegidos por el pueblo redactando la Constitución que proclamaría lo que era ya una realidad, que las Provincias Unidas del Río de la Plata, la futura Republica Argentina, eran una nueva nación, la primera en ser independiente de España en Suramérica.
Sí, Argentina es nombre de mujer en muchos países europeos, y como tal se viene utilizando desde finales del Siglo XIX y comienzos del XX, cuando los flujos emigratorios a la República Argentina eran muy importantes. Entonces solían ponerles familias españolas, italianas y de otros países, a la primera bebita que nacía tras la ida a Buenos Aires y a otras ciudades de sus familiares, ese nombre, Argentina.
La vida nos da oportunidades cada día y para mí, una muy grata ha sido contactar con el Dr. Ángel Eduardo Quartucci, su hijo. Lo hice a través de la cantante española Ángeles Ruibal, con quien compartió un grato momento en el Hotel Castelar de Buenos Aires, al inaugurarse como museo la
Cuando era pequeño, los dos primeros gallegos que sentí nombrar fueron Rosalía de Castro y Castelao. A la gran poetisa de Padrón la recité en galego en mi escuela de primaria en Rosario, un 12 de octubre de 1957, Día de la Raza como la llamábamos entonces en Argentina a la Fiesta de la Hispanidad, estando en sexto grado. Agradezco a la Señorita Matilde que me hubiera hecho conocer el gallego, con esos paixariños piadores… y los muiños do castañares.