Allí está él, su alma, su razón de ser. Rosarino, tanguero y centralista, Roberto Fontanarrosa miraba la vida desde el atalaya del Café El Cairo, y asi es que la dejó escrachada para irse pero quedarse. Está en los libros, en cada recuadro de las tiras de Inodoro Pereyra y el inconfundible Mendieta. Siempre se acuerda de él un amigazo, Juanjo Minatel, que si quiere tanto a Rosario en parte se puede deber al Negro Fontanarrosa. Así nos contó estas cosas en su Rosas de Otoño…

Ese coche que hizo época desde mediados de 1960 hasta comienzos de los `80, El Torino. Fue toda una revolución en el mercado automovilístico argentino que dominaban, en el segmento de los grandes locales, el Ford Falcon y Chevrolet 400, el Chevy de la General Motors. Con gran visión de las necesidades del mercado argentino, hacia 1965 IKA, Industria Kaiser Argentina, instalada en Santa Isabel, en las cercanías de Córdoba, que tenía la licencia de American Motors y producía los Rambler y líneas de vehículos Jeep, repiten una estrategia similar a la que los llevó antes a realizar cambios sobre el Kaiser Manhattan americano que derivó en otro recordado coche argentino, el Kaiser Carabela, primer modelo local en nuestro mercado automovilístico
Lo conocí a
Con el autor del libro «Una historia pueblerina» sí que podemos decir que nos conocemos de toda la vida. 
Nuestro amigo 

