
Nos dice Luis Leoni Ratto… «Así era la Buenos Aires antigua, donde nació el tango, ahora difundido desde Argentina y Uruguay por el mundo. El transporte de tracción a sangre dejaba huellas a su paso. Los caballos o las vacas del lechero dejaban sus necesidades en las calles y el barrendero como tarea higiénica debia recoger la «bosta» de los animales. A veces era risueño para nosotros los «purretes» ver a empeñosas amas de casa apurarse para recoger los desechos de los equinos de tiro ó astados para usarlos como abono natural en sus macetas de malvones, jazmines, calas y otras flores,de coloridos patios o balcones. Esto ante el enojo del servidor público que veia invadido su territorio. Por lo bajo se quejaba con alguna expresión de dialecto y alguna «porca…!»
Esta nota se viene amasando desde hace mucho tiempo, pero la desarrollamos precisamente cuando un obispo argentino se ha identificado como Papa Francisco al ser elegido en el Cónclave del Vaticano el 13 de marzo 2013. El ahora San Juan Bosco, al que recordamos más como Don Bosco, como él habría querido seguramente identificarse, encauzó su obra a través de la Congregación San Francisco de Sales que fundara en 1859 en Turín, Italia. Su relación con el sur de Argentina es muy importante.
Con Enrique Espina Rawson visitamos el edificio del Diario Crítica, Buenos Aires, Argentina. Esta colaboración nos llegó de Iuri Izrastzoff que publica
Sí, fue en la ciudad Cuna de la Bandera de Argentina, Rosario, en el barrio de Arroyito, Estadio de Rosario Central. La tribuna lo recibió con muchos aplausos el 11 de Febrero de 1966, cuando salió al campo solo, con la camiseta blanca, tras haberlo hecho su equipo un par de minutos antes. Era el Santos de Brasil, el del gran Pelé, esa gran figura del fútbol nacido en Minas Geráis (23/10/1940) y fallecido en San Pablo (29/12/2022) a los 82 años. Llegaba con dos Mundiales ganados, los de 1958 y 1962.