Diego Ruibal – Múltiples facetas y tan porteño como gallego

 

Como webmaster de Angelesruibal.Com cantante pontevedresa, cuando presentó en Buenos Aires a finales de 2012 el disco Así siento a Yupanqui, conocí a la distancia a Diego Ruibal Lema por el que además pudimos penetrar en las raíces de ese apellido que contamos en Ángeles Ruibal visita Amil, raíz de los Ruibal y Nuestro apellido viene del Ruebal y Ruabal germánico. En esta década larga de amistad a la distancia fui sabiendo que, detrás del propietario de una imprenta en una calle céntrica de Buenos Aires, había más cosas. Lo llamé y entonces me contó que…

 

Diego Ruibal – Nací un Día de Reyes de hace 57 años, el lunes 6 de enero de 1969, al mediodía, en la clínica de Empleados de Comercio de Buenos Aires, a cuatro calles de donde vivo hoy, plena Parroquia de Balvanera, Barrio de Once. Fui el regalito de reyes magos para mis padres jajaja! Jorge Ruibal y Graciela Lema, siempre Kuky. Para esa época mis viejos llevaban cuatro años casados y vivían en la portería de un edificio de oficinas ubicado en la calle 25 de mayo al 600, hoy Barrio Catalinas o Retiro. Ahí mi abuelo Jesús era el encargado, mí abuela Dolores había fallecido en 1965. A ella le dediqué el tema CARTAS.

En la portería de mis abuelos gallegos, viví pocos meses junto a mí abuelo, mis viejos y mí tío Luis, que en esa época era un adolescente. Pronto nos mudamos a la casa de mis otros abuelos por parte de mamá, oriundos del Partido de Dolores, 200 km al sur de la ciudad de la Capital, en Boulogne Sur Mer, zona norte de la provincia de Buenos Aires. Era un barrio que recién se estaba levantando, pocas casas de aquel loteo, pocos vecinos en la cuadra con quién jugar cuando fui creciendo. Soy el primer nieto, sobrino e hijo. Me crie ahí junto a mis tíos de 8, 10, 17 y 25 años.


Por lo tanto, de allí son tus recuerdos infantiles…

Diego Ruibal – Sí y fui el mimado de todos y cuando digo todos, me refiero a los pocos vecinos que había en la manzana. Por ejemplo, Don Pedro me regaló la primera caña que fabricó con sus manos para que fuera a pescar a Dolores con mí abuelo Ramón. Don Tomás era dueño de una panadería y confitería en Villa Urquiza y por la medianera me daba caramelos y merengues con dulce de leche. Me amaba y malcriaba como si fuera su propio nieto.

Jugaba a la pelota y a la paleta con los amigos de mí tío Eduardo que me llevaban entre 10 y 12 años. Mí tía Lili me llevaba a la casa de una de sus compañeras del colegio, porque en el fondo tenían un parque con juegos, donde a mí me encantaba ir. Siempre fui un chico sano, mal criado entre grandes. Hasta comencé a llamar papá a mí abuelo y Jorge a mí papá, así que nos mudamos a Capital para que mí viejo me dedicara más tiempo de calidad conmigo. Para mi abuelo y para mí, fue un sufrimiento que nos hayan separado. El enfermó y yo sentía tristeza. Pero con el tiempo comencé a ser más compañero con papá y aprendí a amarlo de esa manera. A él le dediqué el tema PROMESA y RAICES. Ya desde los seis años mí mamá me llevaba al psicólogo porque decía que tenía problemas de integración con chicos de mí edad. Lo que olvidó es que me crie entre grandes y me sentía más cómodo con ellos, que con chicos. También me llevaba a hacer judo y natación, deportes que practiqué hasta los 28 años.


¿Cómo alumno en la escuela…?

Diego Ruibal – Nunca fui buen alumno, aunque sin que me faltara capacidad para serlo. Solo que me aburría estudiar, pero siempre me gustó dibujar, hacer tareas manuales y escribir. La curiosidad me llevó a aprender jugando y desarmando cosas para ver cómo funcionaban y volverlas a armar. Así es como inventé en la adolescencia una aspiradora compacta, un reloj de pared con la máquina de un despertador a pilas, hice muchos muebles de en casa, cajoneras, escritorios, etc. También me gustaba cocinar, y como hermano mayor, cuando mamá no estaba, le hacía la comida a mi hermana Andrea, cuatro años menor y a mí hermanito Pablo a quien le llevo 12 años le daba la mamadera y le cambiaba los pañales. Ya siendo más grandes, les enseñé a nadar, a andar en bici y a defenderse haciendo judo. Más que hermano mayor, me sentía el papá suplente.


Y tras esa adolescencia de inventor casero…

Diego Ruibal – Terminé el secundario e intenté estudiar arquitectura, pero desistí al poco tiempo, ya que me aburría. Me presenté como voluntario para hacer la colimba, pero me rechazaron por excedente. Quise ser policía pero mí mamá se opuso, así que comencé a trabajar en distintos rubros, librería comercial y de textos, reparación de máquinas de calcular y escribir, vendedor de artículos de publicidad e imprenta, aprendiz de impresor y dibujante publicitario. Como papá era socio en una imprenta, terminé trabajando junto a él y pasando por todos los sectores de la producción. Comencé como dibujante, pasé por encuadernación, impresión y terminación. Junto a él trabajé desde 1986 hasta 2015, cuando enfermó y dejó de trabajar.


Cuéntanos cómo la vida te fue llevando…

Diego Ruibal – Me casé a los 22 años, fui papá a los 27 y me divorcié a los 38. A los 36 se me ocurrió estudiar Producción Gráfica, me recibí con honores tres años después y continué estudiando la Tecnicatura Superior en Producción. Al recibirme, volqué todos los conocimientos adquiridos en la imprenta mejorando los tiempos de producción y la calidad de los impresos. También trabajé como auditor para la FAIGA y el INV. Fui uno de los primeros en tener conexión de lo que hoy se llama Internet. Allá por 1990 ya me comunicaba por módem con una universidad de Estados Unidos, y acá en un BBS, sin dejar de dedicarle tiempo a la imprenta. Desde 2015 a 2022 seguí con el trabajo familiar pero junto a mí hija. Creo que de alguna manera la influí para que comience a estudiar Diseño Gráfico, pero después vio que no era lo suyo y hoy estudia Farmacia. Como todo papá que quiere bien, todo lo que ella decida sobre su vida, siempre la apoyaré incondicionalmente. A mí hija María Belén, a quien llamamos Belu, le dediqué el tema MI PERSONITA ESPECIAL, en otro álbum. Ya te contaré de esa faceta mía. En 2022 se inundó el local de la imprenta y tuve que cerrarla. Sigo haciendo trabajos de diseño, imprenta y fotografía desde mí casa y así me sigo manteniendo con mucho sacrificio. En los ratos libres dibujo, hago proyectos de arquitectura y escribo.


Del escribir me consta que lo haces muy bien…

Diego Ruibal – Siempre escribí, me hace bien, me siento un buen redactor, tengo facilidades y me siento cómodo escribiendo. Es mí manera de abrir mí corazón y de paso me ahorro el psicólogo… Jajaja A eso se une que a lo largo de mí vida siempre busqué mis raíces gallegas, aunque no recuerdo a mí abuelo Jesús, él falleció cuando yo tenía tres años. Siempre estuve rodeado de gallegos. Así que a finales de los años 90 comencé a investigar mí árbol genealógico y dibujando los escudos de armas de mis abuelos. Me pasaba horas colgado en la web ya que me faltaban datos para completarlo. Puse avisos en FILLOS.ORG  una página gallega, tipo «gente que busca gente» y recibí dos datos que me entusiasmaron a continuar con la investigación y contactarme con distintos Ruibal en todo el mundo. Así es como creé la página Ruibalenelmundo.com que en 2008 la volqué a Facebook. Desde ahí conocí y me contacté con muchas personas con mí mismo apellido.


¿Qué tal te fue la cosecha con los Ruibal?

Diego Ruibal – Así llegué a Ángeles Ruibal que me presentó a muchos músicos y periodistas en Argentina. Logré con ella una amistad tan grande y la quiero como si fuera mí tía postiza. Me contacté con la gente de los juguetes Ruibal, pero no me dieron mucha cabida. También ayudé a hacer el árbol genealógico de otros Ruibal. Terminé uniendo familias de Sonora, México y Bilbao, España. También viajé para reunirme con una familia de San Pedro con la que aún tengo contacto. Seguí viaje hacia la ciudad de Córdoba y conocí muchas familias con mí apellido con las que entablé contacto, pero ninguna era familiar. Pero como dicen «preguntando se llega a Roma», di con los descendientes de una prima de mí papá en Cosquín, en sus encantadoras sierras.

Con la gente de España y gracias a sus datos familiares, pude completar gran parte del árbol genealógico de mí abuela Dolores Penas y gracias a ello, me hicieron una nota en La Voz de Galicia. La periodista Monse, me nombró en varias notas, ya que vino a la Argentina toda una comitiva de Vila de Cruces junto al Alcalde Jesús Otero Varela y me reuní con él en varias ocasiones de sus distintos viajes. Siempre quise conocer «la cuna de mis abuelos», pero por problemas económicos no tuve esa oportunidad hasta hoy, aunque no pierdo las esperanzas que este año se venda el local de la imprenta y el próximo pueda viajar con mí hija. A las aldeas de Santa María de Arnego de Vila Cruces y Suigreixa los nombro en la PROMESA. Esto es más o menos mí vida para que me conozcan los lectores de Argentina Mundo. Como digo en el tema GALLEGO, «tengo mí corazón dividido entre el mate y el Albariño», soy «Argento por fuera y gallego por dentro».


A ver Diego, vamos terminando, pones títulos de poemas o canciones ¡Cuenta galleguiño porteño!

Diego Ruibal – Nunca me consideré músico, siempre un buen escritor. No sabía que podía escribir canciones, siempre me dediqué a escribir historias, cuentos, relatos, a leer sobre la vida en las aldeas y la inmigración gallega. A mediados del año pasado comencé a escribir poemas dedicados a personas que marcaron mí vida. Con ayuda de la IA prestándome la voz que Dios no me dio, se transformaron en canciones y cuando llegué a las diez, lancé una prueba piloto con un álbum autobiográfico llamado Alma Vieja. Al principio fue grabado como baladas, pero no estaba conforme con los resultados, así que lo regrabé con estilo pop rock, dibujé la tapa y lo lancé en Noviembre de 2025. Tuvo buenas repercusiones entre familiares y amigos, pero como siempre digo: «Estar en Spotify y YouTube no te hace músico y mucho menos conocido»


Me vienes hablando de Galicia ¿Te sirvió de inspiración la tierra de don Jorge y el abuelo Jesús?

Diego Ruibal – Eduardo eso me faltaba escribir y gritar al mundo, por decirlo de algún modo. Me faltaban los temas que le había dedicado a mí papá y abuelos, a esa búsqueda permanente de las raíces, contar mis sueños y proyectos, las historias que había escuchado y leído en la web sobre cuentos y leyendas de Galicia. Temas de las distintas historias sobre la emigración de principios del siglo pasado. Busqué textos que había escrito hacía poco y otros años atrás. Releí y volví a escribir esos mismos textos, adaptándolos en temas que sean cantables, le puse música y lancé en Diciembre 2025 el álbum Lembrando Celta. Incluye 14 canciones, 45 minutos de música gallega cantada en español, contando esas historias de celtas, suevos y otros pueblos…y las que me quedaron en el tintero! Me gustaría que me reconozcan más como escritor, poeta y compositor que como músico. Me hubiera gustado tener estas herramientas digitales antes que falleciera mí papá, hace tres años, para que las escuchara y me dé su opinión al respecto. Supongo que le habrá gustado. Quizás sea mí primer fan.

Seguro que así es Diego. Por si él y los abuelos nos siguen desde arriba, ponemos Fillos

Tu Panadeiro me llegó al alma…

Está redondo Gallego con esas gaitas…

Y cierro con Contos e lendas… cuentos y leyendas que he escuchado viviendo en Pontevedra y aquí ensalzas

EDUARDO ALDISER – CAMBRILS, TARRAGONA, ESPAÑA – 2026


One Response to Diego Ruibal – Múltiples facetas y tan porteño como gallego

  1. Avatar Diego Ruibal
    Diego Ruibal says:

    Muchas gracias por el reportaje, me sentí muy cómodo, como en familia.
    Espero que a los oyentes les gusten mis canciones, tanto las de mi álbum autobiográfico ALMA VIEJA, como los gallegos y descendientes disfruten de LEMBRANZA CELTA, álbum que escribí por todos ellos.
    Un gran amigo de FILLOS, el gordo Manolo de La Pampa, que ya no está entre nosotros, siempre repetía: «Quien olvida sus raíces, pierde su identidad». En ese último álbum tengo muy presente quien soy y de dónde vengo. Abrazo grande a todos.