
Encuentro para recorrer su importante carrera como cantante, que aún continúa quemando etapas y preparándose para hacerlo como siempre, muy bien. La largada fue en Valcheta, Provincia de Río Negro, Argentina, un 9 de enero de 1936, en un pueblo que fundaron sus abuelos italianos y colonizadores del duro trabajo. De aquellos Scandroglio ha salido Edith Scandro, como tantos que estamos en esto, con un apellido retocado.
Conocí a quien diría que el albacea de Estela Martínez de Perón, ya viuda de Juan Domingo Perón, viviendo ella entonces en el Barrio de Chamartín, Madrid, dando su piso por el Oeste con el Parque de San Federico, para nosotros sería una plaza argentina. Lamento no recordar el nombre de este colaborador desde hacía años.
Allí está él, su alma, su razón de ser. Rosarino, tanguero y centralista, Roberto Fontanarrosa miraba la vida desde el atalaya del Café El Cairo, y asi es que la dejó escrachada para irse pero quedarse. Está en los libros, en cada recuadro de las tiras de Inodoro Pereyra y el inconfundible Mendieta. Siempre se acuerda de él un amigazo, Juanjo Minatel, que si quiere tanto a Rosario en parte se puede deber al Negro Fontanarrosa. Así nos contó estas cosas en su Rosas de Otoño…
Lo conocí a
Con el autor del libro «Una historia pueblerina» sí que podemos decir que nos conocemos de toda la vida. 


