Allí está él, su alma, su razón de ser. Rosarino, tanguero y centralista, Roberto Fontanarrosa miraba la vida desde el atalaya del Café El Cairo, y asi es que la dejó escrachada para irse pero quedarse. Está en los libros, en cada recuadro de las tiras de Inodoro Pereyra y el inconfundible Mendieta. Siempre se acuerda de él un amigazo, Juanjo Minatel, que si quiere tanto a Rosario en parte se puede deber al Negro Fontanarrosa. Así nos contó estas cosas en su Rosas de Otoño…
Con el autor del libro «Una historia pueblerina» sí que podemos decir que nos conocemos de toda la vida.
Nos conocimos en una mesa de café al público, de las que tendía Roque Vega en su programa Así te cuento Buenos Aires – Radio Conexión Abierta, en Argentina. Frente a otro pocillo estaba Rubén Serrano y en un momento pasaron otros amigos, como Marcelo Oliveri. Y quedamos con
Habían pasado ya seis años que ninguna autoridad ni funcionario español pisaran suelo argentino. Era el año 1816 y en la Tucumán se encontraban reunidos los representantes elegidos por el pueblo redactando la Constitución que proclamaría lo que era ya una realidad, que las Provincias Unidas del Río de la Plata, la futura Republica Argentina, eran una nueva nación, la primera en ser independiente de España en Suramérica. 
Como otros muchos argentinos que residen en Málaga capital y su andaluza provincia, Andrés Montesanto llegó a nosotros a través de Marcel San Felice, colega comunicador con tantísimas cosas hechas en esa región.
Cuando era pequeño, los dos primeros gallegos que sentí nombrar fueron Rosalía de Castro y Castelao. A la gran poetisa de Padrón la recité en galego en mi escuela de primaria en Rosario, un 12 de octubre de 1957, Día de la Raza como la llamábamos entonces en Argentina a la Fiesta de la Hispanidad, estando en sexto grado. Agradezco a la Señorita Matilde que me hubiera hecho conocer el gallego, con esos paixariños piadores… y los muiños do castañares.
Hablar del famoso café El Derby vigués en principio podría parecer poco acorde a nuestras páginas para los emigrados argentinos a esta gran Provincia 25 de Argentina que es Europa y el resto de continentes. Sin embargo hay un hilo conductor muy directo, su fundador y único propietario, Albino Mallo que, si bien es leonés de Lazado, en el partido de Murias de Paredes, el mundo de la gastronomía lo conoció y aprendió… en Buenos Aires, Argentina!
Sus libros, charlas, cátedras, cursos de formación… toda su actividad, la destaca a la argentina Nora Rodríguez como una profesional muy bien posicionada en España, donde vive desde 1990, concretamente en la ciudad de Barcelona. Ha nacido en Buenos Aires y de allí se vino con sus títulos de filóloga y pedagoga. Aún en Argentina, ganó en 1984 su primer premio literario y en esta etapa española de su carrera, los libros se suceden, generalmente con muchos lectores y ediciones, que demuestran su capacidad para seleccionar temas cruciales en cada momento y hacerlo con precisión profesional, pero también con un lenguaje asequible.