
De pronto estiró su mano, tomó la servilleta y la extendió sobre la mesa. Tomó su lapicera y, casi a escondidas, escribió algo en ella. Casi nadie observó el gesto. El restaurante seguía con su movimiento habitual, la conversación seguía muy animosa y casi todos participaban animadamente de ella. Sin embargo, el gesto del escritor había sido observado. Así comienza su relato con recuerdos de su adolescencia Roberto Chavero, el hijo de Atahualpa Yupanqui
Por intermedio de Eduardo Sibilin nos llega de Rosario, Argentina, un interesante artículo enviado por Edgardo César Galante en el que el protagonista es Siro Alberto Comi, el argentino que ideó una manera a la criolla de pintar marcas en el cielo, con un chorro de nube artificial lanzado desde su avión especialmente adaptado. Vamos a centrarnos en la parte de la nota referida a la yerba mate Safac que tuvo tal éxito con esta publicidad, como para poner un avión al final del logotipo, que era el mismo que veíamos en el cielo. Esto comenta Edgardo César Galante…
Cuando se cuenta la histora del descubrimiento, conquista y colonización de América, muy pocas veces caemos en la cuenta de cómo repercutió en ambos continentes, el que llegó a través de los castellanos y portugueses y aquel otro, que en principio se llamó Las Indias. El caso de los vegetales comestibles es uno de ellos. Ya hemos contado a través de
Desde Pontevedra, España, nos asociamos a la celebración del Centenario de la
Como digo en el vídeo que ilustra esta nota, casi a diario vuelvo a hacer el trayecto desde mi casa, giro en la esquina del almacén de don Juan Bessone, Sociedad Italiana Guillermo Marconi, cruce a la panadería de los Bertapelle, mirada desde la otra vereda a la librería de Porto para saber si llegó el Billiken, Hotel Bosco, donde el tío abuelo Juan Bosco o algunos de sus hijos nos decían siempre algo a Mechi y a mí, junto al obsequio de algunos caramelos… y la diagonal, pasando junto al mástil en construcción de la Plaza 9 de Julio, hacia la Escuela José María Paz. En estos días setembrinos del 2014, más aún están presentes aquellos otros lejanos, cuando mis paisanos celebran el Centenario de la institución baldisserense, piedra angular de su cultura.

Nos dijo Jesús Alonso Olveira años atrás: Les cuento cómo nos fuimos de nuestra tierra, Finistirre y A Coruña, la partida desde Vigo y las primeras vivencias al llegar a Buenos Aires, en Argentina. En la ciudad de las Rías Baixas en la provincia de Pontevedra nos alojamos en una pensión, luego de bajar el equipaje del camión y acomodarnos en un cuarto. Estaríamos ahí hasta embarcar en el Monte Udala que aún no había arribado, lo haría dos días después de nuestra llegada. No salimos de la pensión hasta que fuimos a embarcar, porque mi madre no tenía dinero para llevarnos a pasear y además no conocíamos a nadie y el ambiente nos era desconocido.
Insertaré la entrevista que hice a mi amigo Antonio Fenosa en 2010. Studio Simeoni estaba en Entre Ríos 473, casi esquina Urquiza. Cruzando la esquina por su diagonal y en la acera de Urquiza hacia Corrientes, primero estaba la casa donde nació Ernesto Che Guevara, tras otra propiedad, en el 1333 llegábamos al Garaje Fenosa. Conocí a Don Antonio, su padre, la madre, otros familiares. Una familia inmigrante catalana. Y él era por entonces Antoñito, con sangre de esos emprendedores tenaces