Con el saxo en ristre y el piano de los escenarios, Blas Rivera, caminador y corredor de caminos, va llevando su arte musical atesorado por una formación, espíritu y vivencias que quedan plasmados en cada actuación, en cada grabación. Blas, nos apetece situar a los entrevistados, emigrantes que somos todos, en sus lugares de nacimiento o de la infancia. Nos vamos a nuestra Córdoba, la de Argentina, aquella Córdoba de la Nueva Andalucía que es tu cuna
He legido el verbo entrevistar pues corresponde a la mayoría de los casos con cantores de tango con quienes compartí momentos en el micrófono. En otros casos fue en escenarios, al presentarlos. El primer cantor que ví fue, con 7 años, Héctor Mauré en la Sociedad Italiana Guillermo Marconi de mi pueblo, General Baldissera.
Llegamos en 2011 a través de Evelina Ceballos (ya desaparecida), emigrada argentina en Alemania, integrante de la Asociación CAARNE, al cantor argentino Caio Rodríguez que los visitaba en Berlín varias veces cada año. Nos dijo Evelina «Es un cantor enorme en el escenario y un gran tipo cuando se lo trata». Así surgió la entrevista
La conocí a Graciela Susana cuando comenzaba su carrera profesional. Desde aquellas primeras entrevistas en LT3 Radio Cerealista de Rosario se mantuvo el contacto a distancia más un reencuentro por teléfono desde Madrid en el programa Yosoytango, Cibeles FM y esta charla que publicamos en 2011, en Argentina Mundo / Tango
Durante unos años fui vecino en Galapagar, Sierra de Madrid, de Iris Iglesias y Oscar Velasco. Como parte de sus muchas actividades en el teatro, la literatura y los espectáculos, los he entrevistado por el ciclo “Voz, Tango, Bandoneón” que realizaban con mi amigo, el bandoneonísta Efraín Scheinfeld y presentaron en muchos escenarios de España y de Buenos Aires en Argentina. Ahora me llega a Pontevedra el libro Óleo sobre Tabla 24×32 que lleva la firma de Iris Iglesias y me apetece destacar la tarea de esta artista múltiple que inició su recorrido en la Buenos Aires natal

