Con el saxo en ristre y el piano de los escenarios, Blas Rivera, caminador y corredor de caminos, va llevando su arte musical atesorado por una formación, espíritu y vivencias que quedan plasmados en cada actuación, en cada grabación. Blas, nos apetece situar a los entrevistados, emigrantes que somos todos, en sus lugares de nacimiento o de la infancia. Nos vamos a nuestra Córdoba, la de Argentina, aquella Córdoba de la Nueva Andalucía que es tu cuna
He legido el verbo entrevistar pues corresponde a la mayoría de los casos con cantores de tango con quienes compartí momentos en el micrófono. En otros casos fue en escenarios, al presentarlos. El primer cantor que ví fue, con 7 años, Héctor Mauré en la Sociedad Italiana Guillermo Marconi de mi pueblo, General Baldissera.
Llegamos en 2011 a través de Evelina Ceballos (ya desaparecida), emigrada argentina en Alemania, integrante de la Asociación CAARNE, al cantor argentino Caio Rodríguez que los visitaba en Berlín varias veces cada año. Nos dijo Evelina «Es un cantor enorme en el escenario y un gran tipo cuando se lo trata». Así surgió la entrevista
A fines de 1916 llegan a la Argentina provenientes de Palmas de Mallorca, Islas Baleares, España, Don Pedro Cladera junto con su esposa Antonia Villalonga. Estos inmigrantes españoles se radican en la localidad de San Rafael, Provincia de Mendoza. Allí, en esa maravillosa ciudad cuyana, se dedican a la actividad comercial instalando una panadería.
La conocí a Graciela Susana cuando comenzaba su carrera profesional. Desde aquellas primeras entrevistas en LT3 Radio Cerealista de Rosario se mantuvo el contacto a distancia más un reencuentro por teléfono desde Madrid en el programa Yosoytango, Cibeles FM y esta charla que publicamos en 2011, en Argentina Mundo / Tango
Eella misma es un poema, esa señora bien ama de casa que se asomaba en la pantalla de televisión y hacía del cocinar mucho más que preparar un plato. 